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Alcohol y buceo: malos compañeros!

Hace algún tiempo, en un artículo de la revista de DAN, un compañero hacía la siguiente pregunta: Durante mis vacaciones de buceo, habitualmente tomamos unas cervezas o cócteles tras las inmersiones. Algunos compañeros sugieren tomar bebidas alcohólicas incluso entre las inmersiones — ¿es una mala idea?

La respuesta del magazine de DAN, tras exponer los diversos argumentos de los especialistas en medicina del buceo, fue un rotundo si, es una mala idea. Hoy os expondremos esos argumentos y hablaremos de las consecuencias en nuestros cuerpo de mezclar el consumo de alcohol y las actividades subacuáticas.

 

Los síntomas "comunes" del consumo de alcohol no son nada nuevo, quien no ha visto los anuncios de la Dirección General de Tráfico en la tele (si bebes no conduzcas...)? Todos deberíamos saber que el alcohol incide directamente sobre el sistema nervioso reduciendo nuestros reflejos, nuestra coordinación y tiempo de reacción, además produce somnolencia y afecta a la capacidad cognitiva (cualquier problema se vuelve aún más complejo) y causa un falso estado de euforia que nos lleva incluso a empeorar las consecuencias del propio consumo. Si bien ya de por si todos estos síntomas pueden causarnos problemas y aumentar el riesgo de sufrir un grave accidente, el solo hecho de combinar dicho consumo con la práctica de un deporte que puede ser considerado, en esas circunstancias, de riesgo, es una auténtica bomba de relojería!

 

Si además entramos en materia fisiológica la cosa empeora, pues el consumo del alcohol causa de forma directa deshidratación (nuestros órganos, especialmente hígado y riñones, luchan por metabolizar al alcohol cuanto antes, haciendo uso de todos los líquidos disponibles para esa tarea en nuestro organismo) incrementando la diuresis que ya la misma actividad del buceo provoca. Aumenta la actividad cardíaca y produce vasodilatación con la consiguiente pérdida de calor corporal, aumento de consumo de gas, y de saturación de nitrógeno en los tejidos (lentos y rápidos) llegando a aumentar el riesgo real de enfermedad descompresiva, y por si esto no fuera poco dispara el efecto de la narcosis! Es lo que se conoce como "Ley del Martini" que reza: "Por cada 15 metros, el nitrógeno tiene el efecto intoxicante de un Martini". E intoxicación por alcohol y nitrógeno suman sus efectos, por lo que una inmersión a 30 metros, con un par de copas, equivaldría en efecto narcótico a una inmersión a 60 metros!!

 

Durante una investigación de DAN, el profesor M.W. Perrine determinó que, de media, un buceador de 80kg con una tasa de alcohol en sangre de "solo" 0,3gr/l, que es el quivalente a una lata de cerveza, ve seriamente comprometida su capacidad de llevar a cabo determinadas habilidades durante la inmersión. Además en el mismo estudio se analizaron otros 15 casos de accidentes de buceo y en el 50% de ellos se dio el consumo de alcohol por parte del accidentado en las 24h anteriores a la inmersión. El estudio de DAN fue determinante: el alcohol y el buceo son totalmente incompatibles!

 

Así que ahora lo ya sabéis, la cervecita del debriefing mejor para después de la última inmersión y así nuestro buceo será mucho más seguro!

 

Si queréis leer el artículo de DAN aquí tenéis el link: http://espanol.alertdiver.com/Beber_y_Bucear

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